La
radiestesia es la capacidad de percibir ondas eléctricas
que emanan de la naturaleza y de los hombres. Esta sensibilidad,
que algunos tienen muy desarrollada, es la que permite a los
buscadores de agua, localizar el sitio donde extraerla. Estas
personas se ayudan con una vara de avellano en forma de horquilla.
En la antigüedad, la radiestesia se denominaba rabdomancia.
Y no sólo se utilizaba con fines prácticos, sino
también, predictivos. Se empleaba, en lugar de la vara
de avellano, un péndulo. El péndulo respondía
por sí o por no. Naturalmente, los sensitivos podían
extraer de sus movimientos una orientación precisa. |