CEPE
Parapsicología |
Dr.
Miguel A. Ojeda - Experto en Actividad Paranormal |
La
Dama de Blanco de Recoleta |
Emitido
por America 2 Noticias el 20 de julio de 2007 de 19 a 20 hs. |
Agradecemos
a todos los que con su aporte, cultural e historico, hicieron
posible este documental |
|
Esquina
de Vicente López y Azcuénaga, tras el cementerio
de la Recoleta. Allí comenzó la historia de amor
y locura de un hombre hijo de la aristocracia porteña,
en 1930. Cuenta la leyenda que una noche de viernes el muchacho
vio sentada en una esquina a una dama de vestido largo y blanco.
Lloraba desconsolada. Con palabras suaves la sedujo, consiguió
que ella le mostrara una encantadora sonrisa y finalmente la invitó
a la fiesta hacia la que él iba, en la calle Alvear. Bebieron
champagne, comieron caviar, rieron y bailaron. Los dandies porteños
envidiaron al joven, que se fue de la velada con ella. Caminaron
por la zona, hasta que poco antes de la salida del sol, y sin
asomo de explicaciones ella corrió hacia el cementerio,
desapareciendo en la oscuridad. Llevaba el saco de él en
los hombros. |
|
|
Profesor
Miguel Ojeda en la boveda que guarda los restos de Luz
María Garcia Velloso |
|
 |
| Momentos
en la filmación del documental con el periodista
Alexis Puig de America 2 |
|
El la persiguió por los laberintos del Recoleta. Sólo
encontró el abrigo, sobre una tumba. Al levantarlo, en
la lápida pudo leer el nombre de su amada. El infortunio
nunca volvió a abandonarlo. La historia de la dama de blanco
es la leyenda urbana más repetida entre argentinos. El
núcleo siempre es el mismo, sólo varían los
objetos que quedan allí sobre la tumba y el lugar del encuentro.
Se hizo famosa con un hecho que apareció en las crónicas
de espectáculos a fines de los 40. El actor Arturo García
Buhr relató su encuentro con la dama, quien se materializó
sollozante, como al resto. Según contó Buhr, él
le guiñó un ojo y siguió su camino. |
|
Detrás
en Mausoleo donde reposa Rufina Cambaceres |
|
Una de
las historias más impactantes que guarda el Cementerio
de Recoleta es la de Rufina Cambaceres, una joven de 19 años
quien, cuya dramática muerte yace en la esencia del cementerio
y en la memoria colectiva de los porteños.
Dentro del cementerio se alza una escultura que inmortaliza a
la joven hija del escritor argentino Eugenio Cambaceres, quien
con sus ácidas obras desnudó hipocresías
de la alta sociedad de fines del 1800, y al que se repudió
por haberse casado con una bailarina italiana, Luisa Baccichi,
a quien la “gente bien” apodaba “La Bachicha”.
El matrimonio tuvo una única hija y cuando Cambaceres murió,
Luisa y la joven Rufina quedaron solas, con un palacete en la
calle Montes de Oca, entre otros bienes.
|
|
La
niña desarrolló un carácter introvertido
y solitario que se profundizó cuando su madre,
cuatro años después de la muerte de Cambaceres,
se convirtió en la amante del futuro presidente
Hipólito Yrigoyen. Para entonces Rufina tenía
catorce años, era hermosa y muchos jóvenes
rondaban la casona de Montes de Oca, pero ella mostraba
indiferencia. El 31 de mayo de 1902 Rufina cumplía
19 años, su madre había organizado una gran
fiesta y luego escucharían música lírica
en el Colón. |
 |
En
la entrada del Cementerio de la Recoleta |
|
|
Cuando finalizó el festejo y debían partir hacia
el teatro, Luisa escuchó el alarido aterrador de una de
las mucamas, corrió a la habitación de Rufina y
la encontró tendida en el suelo, rígida, muerta.
Un médico confirmó que había sido un síncope.
Al día siguiente, Luisa e Hipólito Yrigoyen, la
sepultaron en la Recoleta. Poco más tarde, el cuidador
de la bóveda de los Cambaceres, avisó el macabro
hallazgo del ataúd de Rufina abierto y con la tapa rota.
La versión oficial sugirió un robo, ya que la niña
había sido enterrada con sus mejores joyas; pero Luisa
vivió el resto de su vida torturada por la convicción
de que su hija había sufrido un ataque de catalepsia y
fue sepultada viva. Pues la leyenda cuenta que arañando,
golpeando las paredes del féretro, logró salir y
ver el cementerio desierto. Pero las puertas de la bóveda
estaban cerradas. Entonces, víctima de la desesperación,
volvió a morir realmente de un ataque al corazón...Por
eso, una estatua de lánguido art noveau, la representa
con una mano aferrada a la reja de la bóveda, o como tratando
de abrir inútilmente el picaporte de una puerta... Rufina
Cambaceres esconde una pena de amor que seguramente terminó
con su vida a corta edad. Muchas historias se cuentan sobre la
vida de la joven: que murió de catalepsia, que era la dama
de blanco, etc. Sin embargo, lo que parece más cercano
a la realidad es que el día en que Rufina cumplía
19 años, mientras se arreglaba para asistir a una función
de teatro, su amiga íntima le reveló un secreto
que tuvo guardado durante mucho tiempo. El novio de la niña,
era también el amante de su bella madre. |
|
El impacto de la confesión de su amiga le ocasionó
un ataque al corazón y murió. Quién fue el
caballero que rompió su corazón? El único
presidente soltero que tuvo la Argentina: don Hipólito
Yrigoyen, quien después de un tiempo, tuvo un hijo con
la viuda de Cambaceres. “Lo único que deseo para
mi entierro es no ser enterrado vivo”. (Lord Chesterfield).
En una esquina de la sección13, está la bóveda
de Rufina Cambaceres al lado de la de su familia que ostenta el
nombre de Antonino Cambaceres (1823 - 1888), tío de Rufina.
|
|
|
|
|